(ponele la música que quierás)
Laviga - 18-02-2006 03:12:53 | Categoria: El silencio es re-salud
El silencio comenzaba a aturdir y poco a poco, fui dándome cuenta de que aquel sendero era mi soledad. Así y todo la mantuve con hidalguía y me convencí a mí misma de que era un camino elegido. No necesitaba a nadie. Pero como pasa siempre con la omnipotencia, en algún momento se te cae en la cabeza y comenzás a extrañar hasta el ruido del pis del perro cuando te mea los zapatitos.Confieso que la luz me exaspera. No se puede vivir. Treinta y ocho centavos por tres minutos y medio del silencio de la laguna y listo. Un perfume ciego me sigue como puede. Pobre. Pero qué le voy a hacer. O no es grande. O le tengo que avisar? No. O me avisaron a mí acaso, antes de que me cayera desde esos veintisiete centímetros de abismo en cámara tan lenta como el siglo pasado. No. Yo no te aviso duende. Quedate perfumando el pasado y dejales tu halo a las hadas que te buscan como yo ya ni intento.
Confieso que la mudez me sienta. Me sienta y me reprende como si diciéndome lo que yo tengo que, yo lo fuera a hacer. No. O me avisaron a mí acaso, antes de que yo soltara la última amarra que me sostenía oficialmente a la desesperanza más pura de vivir una esto tan miserable. No. Yo no te aviso duende. Quedate iluminando el pasto recién pisado y usalo camino. Usalo aprendizaje. Usalo yo.
Si pudieras ver.
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