Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Está todo bien

No está

"te buscaré sin saber dónde pero te encontraré y no importa que sea es en esta o alguna otra vida..." (pufff... yo sé que se me acerca una temporadita oscura, cuando me descubro tarareando temitas decadentes)

Estamos de estreno. Estrenamos nuevas realidades, una voluntad de buenamina, un aire ausente y más o menos 50 gramos de soledad no compartida en la heladera. O en el freezer si finalmente no la ocupo en estos días.
Hoy hablaba con quéimporta sobre la incapacidad de entender que todo pasa. Que todo final y putamente pasa. Que así como todo lo bueno se termina, también lo malo debe no durar demasiado.
Hoy también hablaba con quéimporta2 que me decía algo sobre la búsqueda de personas que uno hace a lo largo de la vida. Qué buscamos? Pares? Padres? Paredes? Perfecciones? Paz? Pasiones?
Depende. Depende del sistémico "para qué".
Para qué buscamos?
También hablé con quéimporta3, que sostenía que la búsqueda debía ser para adentro, y que gracias, porque yo lo había obligado y yo, que no, que no es nada y perdoname y quéseyo qué más le dije, entre su delirio y mis nervios que se creían écuyères del Cirque du Soleil.
Pero soltate, nena, me dijo quéimporta4 (por teléfono y pagando mucho más que una sesión), esconderse por la desproporción de la valoración ajena es una pelotudez (porque sus mejores consejos, suelen venir teñidos de cagada a pedos y sorna grave, pero con sonrisa amorosa, que lamentablemente no le vi, y no te mueras por favor). Y seguía... casi a los gritos: Haceme la gauchada de salir de ahí. No sos un calquito, no tenés remedio, no te hagás la pelotuda, que te queda de lo peor, o no se estaban empezando a fundir tu piel con vos? No ibas bien? Si, si, claro, y corté enseguidita con noséqueburdaexcusa que él supo reconocer y habilitar como excepción de sólo por hoy, de la próxima no zafás.
Con queimporta5 no hablo demasiado, porque todavía no le entiendo la jugada larga. La cortita se la juno y la domino, pero la larga... hm. Mejor no hablemos demasiado.
Y qué será de quéimporta6? Por dónde andará quéimporta7 que me dejó en banda angosta? Habrá llegado a su casa quéimporta8? Conoceré a quéimporta9 algún día?
Importa?
Entonces, mi cabeza se renderea a los pedos, me enderzo en la silla, toso, levanto la mano, y digo muy elegantemente, con ese dejito intelectual que ni me sale imitar:
- Bien ya lo dice Deleuzze, “no debemos contestar las preguntas, sino más bien huir de ellas”.
Entonces... No inventar problemas.
Y escapar de las preguntas, escapar de las preguntas, escapar de las preguntas.

Comentarios

No se permite realizar comentarios en esta anotación


Está todo bien © Todos los derechos reservados al autor
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom.
Esta bitácora se mantiene con Bitacoræ.