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Está todo bien

Leonora’s Love theme

Se sienta y sus nudillos crujen de forma onomatopéyica. Su cabeza resiste el bombardeo del silencio y su estómago se llena de elogios a la valentía.
La función va a comenzar...


Indignas paralelas de tiza. Círculos reciclados en el suelo de este tango irrespirable. Leonora no necesita guitarras. Leonora no, porque ella baila despacio, se mueve y ni te das cuenta de que hay música, parece que flotara y su vestido y el piano y vos, sentado y mirando en tu sonrisa de libido quieta. Daría lo mismo un tango o un gato rabioso saliendo de la radio. De hecho, creo que el dial no se queda quieto nunca cuando ella baila.

Si querés guitarras que le hablen a tu inacción sediciosa ella te podría regalar esos grillos que tomaron la casa antes de que se le viniera abajo de indolencia y que hoy se inventa, pobrecita, alguna buena farsa para disimular su estado (interesante?) mientras piensa que añora vernos (ay!) y eso, pero no, se desengaña, se centra y piensa que no, que al contrario, que la demolición es inminente (se puede posponer pero solo sería para prolongar los aplausos y nadie quiere más aplausos). Parece que van a hacer un country en el terreno. Te conté que también demolieron el barcito de Iberá y Libertador?

Y de pronto, sus piernas (las de Leonora) se tambalean. Justo en el momento inexcusable en el que duda entre correr la marcha fatal hacia tu orilla adictiva o (no sé porque pienso en eso ahora) quedarse entre los escombros y ya no decir más nada. A tu respiración ya no la distingue entre tanto público que alborota y su deseo se convierte en palabras al viento (otra buena excusa para tantas cosas) y de pronto ya no estás y todo sigue.

Y si, la descubriste. Será que sí era tan tranquila y templada, y tus ojos tan sagaces, víctimas cándidas de la sospecha? Si. Y de verdad, siempre fue una persona viable, si, y puede ser, te cofiesa (ella, yo jamás lo haría) que a veces se fingió yo, fingió de una manera cinematográfica, pero algo de eso que soy es, poco, poquísimo, casi nada, pero sí viable y confiable. Tendrías que buscar con lupa de detective salvaje para notarlo y no creo que te queden ganas, vos ya te sentaste y nadie te va a convencer de ir a Sevilla o taza taza, o alguno de esos cantitos de mierda que se me ocurren ahora.
Vos sabés que yo me doy cuenta del momento exacto en el que desaparezco entre las letras?

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