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Está todo bien

Tineola

A mí me gustaba hacerte doble click.


"Lleno de mates la encía
como para apurar los escombros


La tercera bala estuvo de más. Ya habías dejado de ver la parafernalia de luces días antes del entierro cuando los leños ya no te pasaban por la garganta y mirarme a los ojos se sentía como escalar una montaña mediana. Tu piedad me mentía cosas en un automático tan esclerosado que sostenerlo me llevaba más de la mitad del tiempo. Hacías gestos como los que aparecen en las fotonovelas de bolsillo pero yo ya no te leía. Apenas podía dar vuelta las páginas. Se me acalambraban los párpados de nada. La tragedia estaba cantada.
Nadie se hizo cruces ni respiró hondo con tu muerte.

qué cáustica se vuelve la yerba
cultivada en los frascos del silencio


Yo no hice lo que esperabas con el veneno que me pediste que te guarde, el hígado se volvió sabio desde que supo que en él dormía toda la ira que se puede contener. Por eso yo te espero debajo del toldo del hotel, a que bajen tu cuerpo. Para vomitar y que me veas. No desperdiciaría ni una sola gota. Todo para tus ojos. Todo suscripto a tu mirada de plano medio, que no ve que me voy, que no ve más que lo que importa.

pisaría cada brote
con pasos centrífugos de vos,
centro exacto


La bicicleta se oxida apoyada en alguna pared de algún barrio porteño. Vos y yo sabemos cual, pero nadie va a decirlo. Nombrarlo es como decir Palermo y no pensar en los muertos.

Siempre dejo de escribir cuando digo Palermo.
Y siempre recomienzo.
Indudablemente todavía creo en algo en mi minuto de silencio.

pero dejo que lluevas los cultivos,
que tu raíz arañe mis fondos de vidrio


Te decía del veneno y de la sabiduría del cuerpo que ya no se entrega evitando la aduana de las pieles. No. Ya no. Ahora se queda en este estado y de este lado, yo creo que tipeando trenzas, como quien teje una red suicida, descosiendo parches de atrás para adelante.
Por qué será que las agujas no nos despinchan cuando uno desteje?
Voy a tener que planchar los rulos de la lana que ya se acomodó como para quedarse siempre. Gruesas capas de finas hebras, como de gusano de seda, así el deseo, así de denso en el desorden.

no hallo estrategia que alise
las garras del llanto"


Y se hierve. Se hierve todo hasta que la maraña se disuelve en un único hilo feroz que vivorea como el sexo.
Espero pero no bajan tu cuerpo y el toldo ya no me cubre de nada.
Voy a tener que planchar y después rescatar a las polillas. Ellas se podrían ahogar en tantas lágrimas. Son tan estúpidas, mi vida, son tan endemoniadamente estúpidas.

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